Estamos sumergidos en la situación más inaudita que hayamos vivido las generaciones actuales, el confinamiento a escala global nos ha colocado a todos delante de un mismo espejo, un espejo que nos dice y casi nos grita que no somos invencibles, sino todo lo contrario, somos frágiles, vulnerables, sin apenas certezas en un contexto lleno de paradojas.  

Hay que tener en cuenta que no solo nos ha invadido un virus que no conocíamos, si no que hemos sido conquistados a tiempo real por la incertidumbre, la desinformación y el miedo.  

En un contexto así lo único que nos hace sentir a salvo es la seguridad, la seguridad de que remamos en la buena dirección, que tenemos un plan que debemos seguir al unísino, la seguridad de nuestro hogar, la seguridad de que podamos seguir abasteciéndonos, no solo de alimentos, también de comunicación, algo de lo que no se ha hablado tanto estos días. 

Pensando en la aldea global de McLuhan, que nos recuerda que vivimos en un mundo en el que estamos conectados de manera inmediata, a tiempo real con los hechos y personas en cualquier lugar del planeta, algo incomparable con cualquier época de nuestra historia. En estos días de confinamiento y más que nunca cobra relevancia esta idea, algunos datos relevantes como que el tráfico de voz móvil ha aumentado un 40%, el de datos fijos ha aumentado un 60%, el volumen de utilización de WhatsApp se ha multiplicado por 6 veces o el de las videoconferencias hasta 8 veces más, la tecnología se ha convertido definitivamente en un órgano vital para nuestras vidas, la comunicación es hoy un arma fundamental para que esta situación no nos afecte más aun, nos ayuda a relajarnos a adquirir certezas tan simples y primarias como saber del bienestar de nuestra gente, poder evadirnos con nuestros amigos y familiares, poder teletrabajar, en aquellos sectores que nos lo podemos permitir, y no solo, también para crear rutinas y nuevos aprendizajes que conectan con nuestro yo más profundo y auténtico.  

Según el estudio que hemos realizado en Kuo Experienece con más de 900 encuestas, con cerca de 20 grupos de discusión a población general y líderes profesionales así como diversas entrevistas a líderes sociales, podemos decir que el estado de confinamiento está sirviendo para ser más autosuficientes en un 40 %, estamos siendo más autodidactas, accedemos a tutoriales, aprendemos cosas nuevas, o simplemente nos distraemos, otro dato que sacamos del estudio es que para más de la mitad de los encuestados estamos aprendiendo a usar,   descubrir la tecnología, también proyectamos que aumentará el teletrabajo, un 60% de los encuestados así lo cree, con ello quiero decir que la información y la comunicación es hoy más que nunca uno de nuestros ansiolíticos más potentes. 

Ante un mundo sin certezas es fundamental que la tecnología nos otorgue un espacio de seguridad y sin embargo nos encontramos con noticias que hablan de ciberataques, correos electrónicos con información falsa que infectan nuestros ordenadores con malwares, piratas informáticos que acceden a las cuentas de apps como Zoom e incluso ataques a redes informáticas de hospitales.  

La batalla por la ciberseguridad y la privacidad de cada individuo cobra una relevancia imperante ante la fragilidad e incertidumbre en la que nos encontramos, hoy más que nunca necesitamos espacios en los que sentirnos a salvo.  

Conversa con el consumidor

Te asesoramos sobre cómo hacer que tu producto o servicio llegue a los consumidores.En Kuo, somos expertos en análisis cualitativo, humano y de proximidad.

Desde el inicio confinamiento, estamos hablando con los hogares españoles. Realizamos un análisis continuado para conocer la raíz del cambio: entenderla nos proyecta más lejos.

Sabemos que todo ha cambiado y queremos re-hacer el futuro contigo.

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